En el cuarto día después del doble sismo del 24 de junio, los equipos de rescate avanzaron este sábado en Catia La Mar y Caraballeda, en La Guaira, mientras crecía la exigencia de maquinaria pesada para remover escombros.
Rescatistas de varios países refuerzan el despliegue
Al contingente de El Salvador, que trabaja desde el viernes, se incorporaron este sábado rescatistas de Suiza, Colombia, México, España y Estados Unidos. El esfuerzo se realiza junto a funcionarios de Protección Civil, bomberos y voluntarios, con una prioridad compartida: rescatar a las personas atrapadas, vivas o muertas.
El avance sigue siendo lento en una zona donde se apilan las ruinas de más de 300 edificios afectados. En las calles, el olor a descomposición de los cuerpos ya empieza a hacerse notar.
El hospital del Seguro Social de La Guaira ya no da abasto
La emergencia también golpea al sistema de salud. Los centros asistenciales han seguido recibiendo heridos y fallecidos a cuentagotas desde que comenzó la emergencia, pero en el hospital del Seguro Social de La Guaira la morgue sobrepasó su capacidad y ya no da abasto para retener más cuerpos sin vida.
Vecinos de Caribe y Playa Grande presionan por equipos y electricidad
En el sector Caribe, la indignación derivó en protesta. Gabriela Pérez denunció el abandono oficial mientras señalaba las estructuras colapsadas de la Misión Vivienda, donde aseguran que aún hay sobrevivientes. También pidió restablecer la electricidad para enfrentar la oscuridad de las noches.
«Aquí no estorba nadie, necesitamos más refuerzos»
Un joven rescatista
La tensión también se sintió el viernes por la tarde en las residencias de Playa Grande, donde familiares trancaron el paso de una máquina pesada para pedir que se priorizara su zona. En redes sociales se viralizó el rescate de una adolescente de 13 años en Tanaguarenas, pero la realidad de muchos casos seguía marcada por la incertidumbre.
El caso de Daniel Licon sigue entre los escombros de Aguja Azul
Ese es el panorama de los allegados de Daniel Licon, desaparecido en el edificio Aguja Azul, en la urbanización Playa Grande de Catia La Mar. Allí, la delegación salvadoreña comenzó a trabajar la tarde de ayer.
Antes de la llegada de esos socorristas, voluntarios y habitantes de la edificación habían logrado sacar de los escombros a la madre de Daniel. Kelvin Garnica, amigo cercano del joven, dijo que llegó a las 8:40 am para apoyar el rescate y que, tras una inspección, los rescatistas de El Salvador determinaron que no había señales de personas con vida.
«Logramos ingresar a su apartamento, abriendo un hueco como pudimos, conseguimos algunas de sus pertenencias, pero a él no lo pudimos ver», contó.
