La emergencia provocada por dos movimientos telúricos en el centro-norte de Venezuela desató este jueves saqueos en varias zonas de La Guaira, una de las regiones más golpeadas.
Mientras los equipos de rescate, bomberos y cuerpos de seguridad mantenían las labores en la zona, grupos de personas irrumpieron en establecimientos comerciales, tanto destruidos como abandonados, para llevarse alimentos, insumos médicos, productos de higiene y electrodomésticos.
«De un momento a otro comenzaron a romper una pared que es donde estaban las chucherías, refrescos y demás. Yo estaba aquí cargando mi teléfono»
Gabriel Aldana, 18 años, residente de Caraballeda
Farmatodo de Caribe quedó vaciada en cuestión de horas
Uno de los incidentes más graves ocurrió en una sucursal de Farmatodo ubicada en la zona de Caribe, donde los anaqueles fueron vaciados en cuestión de horas tras el desastre.
Dos sismos de 7,2 y 7,5 agravaron la crisis de seguridad
Los especialistas han catalogado el fenómeno como un «doblete sísmico», un evento poco frecuente en el que dos terremotos de magnitudes similares ocurren de forma casi consecutiva en la misma zona geológica, lo que multiplica los daños sobre edificaciones que ya habían sido debilitadas por el primer movimiento.
La Guaira ha sido identificada por las autoridades como una de las áreas más afectadas por la catástrofe. Diversos edificios residenciales y comerciales han colapsado total o parcialmente, mientras las labores de búsqueda de personas atrapadas continúan sin descanso.
Más allá de la destrucción material, los organismos de emergencia enfrentan el desafío de garantizar la seguridad en las zonas afectadas, donde la escasez de servicios básicos, los daños a la infraestructura y la incertidumbre de la población han agravado la situación en las horas posteriores al desastre.
