Septiembre cerró con tres muertes de mujeres privadas de libertad en cárceles venezolanas, de acuerdo con el Observatorio Venezolano de Prisiones. Los fallecimientos ocurrieron en tres centros penitenciarios distintos y reabrieron las alarmas sobre las condiciones de reclusión, la atención médica y la protección del derecho a la vida de la población penitenciaria femenina.
Fallecimientos registrados
El 19 de septiembre murió Carmen Rodríguez, de 66 años, mientras permanecía recluida en el Centro de Reclusión Femenino de Carabobo, anexo femenino de Tocuyito. En ese recinto se encuentran más de 300 mujeres privadas de libertad. La causa de muerte reportada fue un infarto agudo de miocardio.
Cinco días después, el 24 de septiembre, falleció Tomasa Sánchez, de 72 años, en el anexo femenino del Centro Penitenciario de Occidente I, en el estado Táchira. Ese espacio alberga a más de 250 mujeres. En este caso, la causa de muerte informada fue un paro cardiorrespiratorio.
Otro caso en Los Teques
A estas dos muertes se sumó la de Eleiner Sánchez, exdirectora del Centro Penitenciario para Procesados Judiciales 26 de Julio, cuyo fallecimiento fue denunciado recientemente por el Observatorio Venezolano de Prisiones. Eleiner estaba detenida en el Centro de Formación para Procesadas Femeninas La Crisálida, en Los Teques, estado Miranda, donde permanecen más de 250 mujeres. Sus solicitudes de traslado a un centro asistencial habrían sido ignoradas hasta que su estado de salud se volvió crítico.



