Claves

  • Caracas va retomando la rutina, pero siguen las réplicas y el nerviosismo entre los afectados.
  • En Chacao hubo tres edificios colapsados por completo y unos 80 con daños.
  • Hasta este miércoles, el régimen chavista reportó 2.295 fallecidos, 11.267 heridos y 6.461 rescatados.

Caracas intenta recuperar la cotidianidad una semana después del doble terremoto, con más comercios abiertos, gente en sus trabajos y zonas acordonadas por daños, mientras persiste el miedo a nuevas réplicas y continúan las búsquedas de desaparecidos.

La ciudad reabre, pero el miedo sigue en la calle

Caracas intenta volver a la normalidad entre réplicas, carpas y búsquedas

En distintos puntos de la capital se observan kioscos abiertos, personas que van y vienen entre plazas y gimnasios, y labores de remoción de escombros en edificios derrumbados. Sin embargo, en las zonas más afectadas siguen las cintas de advertencia que dicen “No pase, peligro”, y algunos inmuebles permanecen cerrados para evaluar o reparar daños.

En Caracas, de unos cinco millones de habitantes, el mayor impacto se concentró en el municipio Chacao, al este de la ciudad, donde tres edificios colapsaron por completo y unos 80 sufrieron daños.

También en Los Palos Grandes, familiares y vecinos se mantienen a la expectativa de rescates. Alberta Tahani explicó que ha acudido durante días a la residencia Petunia para esperar noticias de un sobrino que sigue bajo los escombros desde hace una semana.

La mujer recordó que su familiar alcanzó a contestar una llamada en medio de los sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, pero luego no volvió a haber contacto. “Nos apegamos a eso: a la esperanza de esa llamada”, dijo, cuando ya han pasado más de 160 horas desde el desastre.

Caracas intenta volver a la normalidad entre réplicas, carpas y búsquedas

Carpas, voluntarios y búsquedas en edificios en ruinas

En las adyacencias de los edificios desplomados hay médicos, voluntarios y pastores evangélicos que ofrecen apoyo a las familias. En Los Palos Grandes también se instalaron unas 20 carpas con personas que salieron de un edificio cercano dañado; durante siete días han regresado a sus apartamentos para asearse y recuperar sus pertenencias.

Miguel Alicastro destacó la ayuda de voluntarios que siguen llevando comida a las familias instaladas en las carpas. A la vez, advirtió que cada réplica reactiva el nerviosismo y complica el intento de retomar la rutina diaria.

En San Bernardino, Mireya Herrera, de 73 años, espera junto a un edificio en ruinas a que sean rescatados su hijo, su nuera y dos nietas. Allí, maquinaria pesada retira escombros y bomberos buscan personas con vida o recuperan cadáveres.

Caracas intenta volver a la normalidad entre réplicas, carpas y búsquedas

“Siento en mi corazón que mi hijo sabe que lo estoy esperando. Por eso no me retiro”, expresó Herrera, que ha regresado casi todos los días desde el pasado miércoles al lugar del desplome.

El sismo más mortífero en un siglo

El doble terremoto de hace una semana es el más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo. En julio de 1967, un seísmo en las proximidades de Caracas dejó 245 muertos, miles de heridos y cuantiosos daños materiales.

Hasta este miércoles, el régimen chavista informó que al menos 2.295 personas han fallecido, 11.267 resultaron heridas y 6.461 fueron rescatadas por más de 4.000 brigadistas.