El dolor, la indignación y la desesperación se mantienen en las ruinas del hotel familiar La Gabarra, en La Guaira, luego de los dos terremotos que sacudieron la región. Entre los escombros, una abuela pide auxilio por su nieto, un menor de edad que estaba de visita en el complejo cuando ocurrió el desastre.
Una búsqueda que empezó el 24 en la noche
“Aquí estoy frente al edificio La Gabarra desde el 24 en la noche. El 25 me fui a hospitales, albergues, a buscar a mi nieto. Mi nieto estaba aquí de visita en casa de su tía”, relató la mujer en un video grabado por el equipo reporteril de Versión Final.
«Aquí hay gente viva»
La abuela que busca a su nieto
Una fiesta infantil quedó sepultada detrás del edificio
La angustia de la comunidad se duplica al saber que, en la parte posterior de la edificación, el sismo sepultó una celebración infantil. “En la parte de atrás había una fiesta de niños, y ahí están todavía los globos y todavía dice ‘Feliz Cumpleaños’. ¿Dónde están esos niños? No aparecen, están allá atrás”, vociferó.
La mujer añadió que en la zona han participado franceses, ecuatorianos, alemanes y estadounidenses que llegaron con perros, y aseguró que ese ha sido el único apoyo en las labores de rescate. También denunció que existe “disparidad de clases” y que, según dijo, a “un tipo que vive allá arriba en La Llanada” sí le suben la mejor máquina y las mejores personas para sacarlo.
“¡A los huevones no! ¡Los huevones que se nos exploten los muchachitos allá adentro! Aquí no se ha presentado ninguna ente gubernamental, ni de Presidencia, ni de Alcaldía, ni de Gobernación, nadie”, fustigó.
Hasta el momento, los globos de “Feliz Cumpleaños” siguen colgados entre el concreto colapsado de La Gabarra. El pueblo sigue excavando.
