Una reducción de 10% del consumo de sal permitiría salvar millones de vidas, según un estudio publicado el miércoles en la revista médica The British Medical Journal (BMJ).
Los investigadores calcularon que con campañas gubernamentales se podría frenar la importante mortalidad vinculada al consumo excesivo de sal por la módica suma de 0,10 dólares por persona.
La sal aumenta el riesgo de hipertensión y de enfermedades cardiovasculares.
La mayoría de los adultos sobrepasan el consumo de sal recomendado, es decir un máximo de 2 gramos por día, lo que conlleva a que cerca de 1,65 millones de personas mueran por enfermedades cardíacas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).