Cerca del 23% de 11.380 adultos australianos con depresión grave cumplió los criterios de un perfil relacionado con alteraciones del reloj biológico, según un estudio de la Universidad de Sídney publicado en el British Journal of Psychiatry. Los autores proponen llamarlo depresión circadiana, pero advierten que no constituye un diagnóstico independiente.
El perfil reúne alteraciones del sueño y del ánimo
La propuesta considera seis rasgos: acostarse y levantarse tarde; preferir la actividad nocturna; tener diferencias entre el descanso de los días laborables y los libres; dormir más durante episodios depresivos y despertar con cansancio; y presentar cambios estacionales en el sueño, la vida social, el ánimo, el peso, el apetito o la energía. Para ajustarse al perfil, una persona debe reunir al menos tres.
Entre quienes cumplieron esos criterios, el 80% eran mujeres y la edad promedio era de 37,8 años. La combinación más frecuente incluía preferencia por la actividad nocturna, cansancio al despertar y más horas de sueño durante episodios depresivos intensos. En este grupo, la depresión había comenzado a los 18,7 años en promedio, frente a los 23,2 años del resto de participantes.
La resistencia a tratamientos se basa en reportes de pacientes
El análisis asoció el perfil con síntomas más graves y mayores probabilidades de aumento de peso durante episodios intensos. También encontró una posible relación genética con trastorno por déficit de atención con hiperactividad, ansiedad, trastorno bipolar, inflamación y resistencia a la insulina.





