La investigación analizó más de 150.000 adultos y halló que envejecer biológicamente más rápido eleva el riesgo de tumores sólidos antes de los 50 años.
El aumento del cáncer en menores de 50 años suma una pista relevante: un estudio publicado en Nature encontró que el envejecimiento biológico acelerado está asociado con un mayor riesgo de tumores de aparición temprana, sobre todo los de pulmón, estómago y útero.
La edad del cuerpo no siempre coincide con la del carné
Para entender el hallazgo, los investigadores diferencian entre edad cronológica y edad biológica. La primera es la que marcan los años desde el nacimiento; la segunda refleja el estado fisiológico real de una persona a partir de biomarcadores en sangre y perfiles metabólicos.
En el trabajo, el equipo de Tian utilizó modelos ya consolidados en la literatura científica, como PhenoAge y el método de Klemera-Doubal, y cruzó datos de más de 150.000 adultos del UK Biobank y de aproximadamente 10.000 participantes del programa All of Us, de Estados Unidos.
Un nuevo estudio publicado en Nature apunta a que esa aceleración biológica puede convertirse en una señal temprana de riesgo oncológico.
Qué riesgos encontró el análisis en adultos jóvenes
Los datos muestran un desajuste preocupante: las personas nacidas en décadas más recientes tendían a presentar una edad biológica superior a la que les correspondía por fecha de nacimiento. Ese “salto” temporal se asoció con más probabilidad de cáncer.
De acuerdo con el estudio, cada vez que una persona presenta una edad biológica superior a la que le corresponde, el riesgo de cáncer sólido de aparición temprana antes de los 50 años sube 8%. Si se comparan los extremos, quienes están en el tercil con mayor envejecimiento biológico tienen 15% más riesgo que los del tercil con menor desgaste biológico.
La tendencia encaja con observaciones previas sobre el aumento de diagnósticos en menores de 50 años, pero también con la alerta de que los repuntes no son exclusivos de los más jóvenes. La incidencia también crece en otras franjas de edad, influida por factores como el envejecimiento poblacional y la detección más temprana.
Obesidad, ultraprocesados y sedentarismo, entre los factores señalados
El estudio no atribuye el fenómeno a una sola causa, pero sí lo relaciona con factores vinculados al estilo de vida, entre ellos la obesidad juvenil, las dietas ricas en ultraprocesados, el sedentarismo y la exposición a toxinas ambientales.
Según la investigación, estos elementos acelerarían el reloj biológico y aumentarían la exposición del cuerpo a procesos proinflamatorios durante más años desde etapas tempranas de la vida, lo que facilitaría la acumulación de daño en el ADN más rápido de lo que los mecanismos celulares pueden repararlo.
Los autores también identifican repuntes significativos en tumores de tiroides, mama, colon, riñón y endometrio en la franja de 20 a 49 años, con especial preocupación por el cáncer colorrectal.