El inicio del otoño en España ha venido acompañado de un nuevo brote de infecciones respiratorias agudas, con un marcado protagonismo del COVID-19. Según el informe del Sistema de Vigilancia de Infecciones Respiratorias Agudas (SiVIRA) del Instituto de Salud Carlos III, la positividad por este virus en la atención primaria se ha disparado hasta alcanzar el 27,2%.

El impacto en centros de salud y hospitales

El informe sitúa la tasa de infecciones respiratorias en 476,7 casos de COVID-19 por cada 100.000 habitantes, superando ampliamente a otros virus estacionales como la gripe, que registra un 4,1%, o el virus sincitial respiratorio con un 0,2%. En el ámbito hospitalario, la tasa de infecciones respiratorias graves se sitúa en 9,2 casos por cada 100.000 habitantes, de los cuales el 21% corresponden a pacientes con SARS-CoV-2.

La variante XFG y la campaña de vacunación

Detrás de este incremento se encuentra la variante XFG, un linaje que ya predominaba en Europa a principios de año y que, tras ceder terreno en junio, ha recuperado el liderazgo epidemiológico. Sin embargo, organismos internacionales como el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que esta variante no provoca una enfermedad más grave, ya que su capacidad de evasión inmunológica es similar a la de linajes previos.

Para mitigar la presión asistencial y proteger a la población vulnerable, las autoridades sanitarias enfocan la actual campaña de vacunación hacia el uso de sueros diseñados específicamente para combatir de forma directa a la variante XFG.