Oncólogos estadounidenses y chinos propusieron una terapia potencial para congelar las células cancerosas antes de matarlas en donde se ubican.
Un estudio publicado hoy en la revista Nature Communications reveló este enfoque novedoso que podría detener el movimiento de las células cancerosas antes de que se propaguen por el cuerpo.
Raymond Bergan, profesor de medicina de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, dijo que la mayoría de las terapias de tratamiento contra el cáncer son dirigidas a matar el cáncer, pero no se había desarrollado una terapia que pudiera detener el movimiento de las células cancerosas en el cuerpo.
El estudio expuso el trabajo de un equipo multidisciplinario con KBU2046, un compuesto que inhibe la motilidad celular en cuatro distintos modelos de células humanas de tipos de cáncer sólido: cáncer de seno, próstata, colon y pulmón.
«El movimiento es la clave: la diferencia es de blanco y negro, día y noche. Si las células cancerosas se propagan por el cuerpo, te matan. Podemos tratar esto, pero te matará», dijo Bergan.
Químicos encabezados por Karl Scheidt, profesor de química de la Universidad del Noroeste, diseñaron y crearon nuevas moléculas y el equipo de Bergan evaluó su capacidad para inhibir la motilidad celular.
Con el uso de enfoques de síntesis química, Scheidt y el equipo tuvieron acceso a nuevos complejos que minimizaron la motilidad en las células tumorales, con pocos efectos secundarios y muy baja toxicidad.
«Empezamos con un químico que detuvo el movimiento de las células, luego lo refinamos cada vez más hasta que logró el trabajo perfecto de detener las células sin efectos secundarios», dijo Bergan.
Bergan dijo que la clave para este fármaco fue entrar en contacto con las proteínas de choque térmico o «limpiadoras» de las células. «La forma en la que funciona el fármaco es que se une a estas proteínas de limpieza para detener el movimiento celular, pero no tiene otros efectos en esas proteínas».
El equipo de investigadores incluye al equipo de Bergan de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon, un químico de la Universidad del Noroeste, así como investigadores de la Universidad de Xiamen en China, la Universidad de Chicago y la Universidad de Washington.
«Nuestro objetivo final es poder decirle a una mujer con cáncer de seno: aquí tienes, tómate esta píldora y tu cáncer no se propagará por todo el cuerpo. Lo mismo para los pacientes con cáncer de próstata, pulmón y colon»,