La Organización Mundial de la Salud advirtió en Ginebra que el doble terremoto de la semana pasada en Venezuela dejó a los servicios sanitarios bajo una presión extrema y elevó el riesgo de brotes de enfermedades.

Hospitales al límite tras el doble sismo

Christian Lindmeier, portavoz de la OMS, explicó que la llegada masiva de casos de traumatología ha llevado a centros de salud a operar por encima de su capacidad. Según dijo, las perturbaciones en la atención médica, junto con los daños en las redes de agua y saneamiento y el desplazamiento de población, complican aún más la respuesta sanitaria.

El funcionario señaló que la situación podría favorecer brotes de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina. También advirtió sobre una posible propagación de enfermedades de transmisión vectorial e hídrica, entre ellas fiebre amarilla, dengue, chikunguña, zika y malaria.

21 centros evaluados y carencias críticas

Lindmeier indicó que Delcy Rodríguez informó sobre 38 hospitales afectados. Al 27 de junio, la OMS había reunido informes de 21 centros de salud distribuidos entre Caracas, La Guaira, Miranda y Falcón: tres estaban en estado crítico, seis presentaban daños estructurales o funcionaban solo parcialmente, y el resto seguía operativo, aunque bajo fuerte presión.

Las evaluaciones preliminares también muestran alteraciones en la atención por la sobrepoblación de los centros, el aumento de las listas de espera quirúrgicas —en especial en traumatología-ortopedia y neurocirugía—, fallos en las medidas de bioseguridad y mayor presión sobre el personal.

Entre las principales carencias, la OMS mencionó el colapso de los servicios forenses y de las morgues, además de la insuficiencia de los sistemas de registro de víctimas y de seguimiento de personas desaparecidas. El balance oficial, todavía provisional, elevó a 1.719 los muertos y a 5.034 los heridos, mientras que la ONU estima que alrededor de 50.000 personas siguen desaparecidas.