Un experimento realizado en la Universidad de Malaya (Malasia) demostró que inhalar el aroma de chocolate negro con 90 % de cacao favorece el rendimiento en ejercicios de fuerza, reduciendo al mismo tiempo la percepción de hambre.

Metodología y resultados principales

La muestra estuvo compuesta por 23 hombres sanos, con nivel de entrenamiento moderado y edades entre 20 y 25 años. Cada participante realizó extensiones de piernas después de ayunar al menos 10 horas. Se les expuso a una de tres muestras de olor: chocolate negro (90 % cacao), chocolate con leche (60 % cacao) o agua (control).

Los sujetos que olieron chocolate negro reportaron menos hambre, menor deseo de comer y mayor saciedad antes y durante el ejercicio. Además, añadieron unas 18 repeticiones más en comparación con el grupo control. El chocolate con leche aumentó la agradabilidad olfativa y generó unas nueve repeticiones adicionales, pero no modificó la sensación de hambre.

Interpretaciones y posibles aplicaciones

Según el autor principal, el doctor Mohamed Nashrudin bin Naharudin, el aroma del chocolate negro actúa como una señal aprendida de alimento saciante, engañando al organismo y creando una anticipación de plenitud que facilita la ejecución de más repeticiones sin aumentar la percepción de esfuerzo.

Los investigadores sugieren que estos hallazgos podrían abrir nuevas vías para intervenciones sensoriales en entrenamientos de fuerza, aunque reconocen la necesidad de estudios con muestras más diversas y mediciones hormonales para confirmar los mecanismos subyacentes.

El estudio completo se publicó en Frontiers in Physiology.