El 24 de junio Venezuela fue sacudida por dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que devastaron La Guaira, el estado más afectado. Días después, mientras el diputado a la Asamblea Nacional por La Guaira, Nicolás Maduro Guerra, recorría una zona destruida, una madre que había perdido a su hija de seis años lo confrontó.

Testimonio de la víctima

Según el portal noruego TV2, la mujer relató a una periodista internacional que su hija quedó atrapada durante cuatro días y no pudo ser rescatada con vida. Al llegar la caravana de automóviles que transportaba a los diputados Nicolás Maduro Guerra y Jorge Arreaza, la madre exclamó: «Ustedes tienen que ir presos. Yo no perdí una cocina, perdí una hija». Los vecinos que escuchaban la confrontación gritaban «¡Hasta cuándo!». La sobreviviente atribuye la tragedia a la mala calidad del urbanismo Hugo Chávez, construido en 2014 con 200 casas en Playa Grande, y exige rendición de cuentas.

Respuesta del diputado

Al ser interrogado por el medio internacional, Maduro Guerra manifestó: «Yo entiendo y la apoyo… no puedo imaginar el dolor que siente». Admitió que el urbanismo fue creado por el gobierno chavista, pero sostuvo que las muertes se deben a los terremotos y no a la construcción, señalando que edificios de todo el país se derrumbaron.

Impacto del desastre

El balance oficial, 15 días después del sismo, indica 3.899 fallecidos, 16.740 heridos (cifra sin cambios en 24 horas) y 17.907 damnificados. Páginas independientes que recogen denuncias de desaparecidos contabilizan 30.005 personas sin localizar desde el 24 de junio. La administración de la vicepresidenta Delcy Rodríguez informó que 856 edificaciones resultaron afectadas, de las cuales 190 colapsaron totalmente.

El abogado Emilio J. Urbina Mendoza, especializado en la materia, señaló que la flexibilización de los controles urbanísticos en las últimas décadas y la falta de revisión de la documentación técnica son factores que deben investigarse para determinar responsabilidades.

La información proviene de El Pitazo.