El presidente francés, que apareció en la cumbre de la OTAN con gafas de sol, lo hace para proteger un ojo afectado por un derrame subconjuntival que le provoca sensibilidad a la luz.

Motivo médico detrás del estilo

Según declaraciones del propio Macron, la afección ocular se debe a un derrame subconjuntival, una ruptura de un ascua sanguínea bajo la superficie transparente del ojo. Esta lesión genera un enrojecimiento visible y aumenta la sensibilidad a la luz, razón por la que el mandatario prefiere proteger su ojo derecho con gafas de sol.

Reacción internacional

El comentario de Donald Trump, quien fue el primero en notar y burlarse de la elección de gafas, refleja la atención internacional que ha generado la situación. A pesar de la apariencia de estilo, la decisión de Macron se basa en una necesidad médica.