Caminar se asocia con múltiples beneficios para la salud, pero especialistas citados por Daily Mail destacan que no solo importa cuánto se camina, sino también a qué velocidad. De acuerdo con esa perspectiva, la rapidez al andar puede funcionar como un indicador de la salud general a medida que avanza la edad.
Un parámetro útil para evaluar la condición física
Elizabeth Vogstrom, asistente médica de la organización EVOyouthful, en Chicago, especializada en atención centrada en la longevidad, explicó que la velocidad al caminar es una señal clave del estado general de una persona cuando envejece.
La especialista afirmó que, cuando observa pacientes con menos energía, movilidad, masa muscular o condición física, la capacidad para caminar y la tolerancia a la marcha suelen ser de los primeros aspectos funcionales en mostrar cambios.
También señaló que una persona puede presentar valores de laboratorio normales y, aun así, experimentar una disminución de la fuerza, la resistencia, el equilibrio, la movilidad o la capacidad cardiovascular. En ese contexto, la velocidad al caminar puede mostrar esos cambios antes de que se vuelvan evidentes en la rutina diaria.
