Salud

Miguel Ángel Álvarez de Mon advierte sobre el impacto de la tecnología en la salud mental

El psiquiatra Miguel Ángel Álvarez de Mon, del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red…

Miguel Ángel Álvarez de Mon advierte sobre el impacto de la tecnología en la salud mental

El psiquiatra Miguel Ángel Álvarez de Mon, del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), plantea en su primer libro Desaprender que el uso inadecuado de la tecnología puede afectar tanto la salud física como la mental. A partir de esa idea, propone reducir estímulos como los automatismos, las redes sociales, el ruido exterior y la queja permanente a la hora de tomar decisiones o de encarar el futuro.

Menos estímulos y más concentración

Álvarez de Mon aseguró que la elaboración del libro le sirvió para revisar sus propias rutinas y replantearse hábitos cotidianos. Explicó que ordenar la bibliografía y las ideas también le permitió concentrarse durante más tiempo en una sola tarea, una de las bases que desarrolla en el primer capítulo.

El especialista sostuvo que internet ocupa la vida de las personas durante las 24 horas del día, lo que genera una sensación de urgencia y dificulta establecer prioridades. Por eso, recomendó sostener la atención en una sola actividad y trabajar en «modo avión», es decir, enfocarse en una sola cosa al mismo tiempo.

Entre sus sugerencias, también planteó volver al papel y al bolígrafo como una forma de fortalecer la concentración. Según indicó, esa práctica ayuda a mantenerse más activo mentalmente y a retener mejor la información, a diferencia de la tecnología, que tiende a volver más pasivo al usuario. Incluso señaló que lo recomienda a sus estudiantes de la Universidad Complutense.

Redes sociales, urgencia y ruido

El psiquiatra advirtió que la disponibilidad permanente de internet puede producir una falsa sensación de urgencia y, con ella, angustia. En esa misma línea, dedicó parte de Desaprender al uso de las redes sociales, a las que atribuye efectos negativos cuando se utilizan en exceso.

Álvarez de Mon afirmó que ese uso excesivo constituye un factor de riesgo para la salud mental. También consideró que las redes generan mucho ruido, porque la vida de los influenciadores no refleja necesariamente su realidad, sino un producto. A su juicio, ese entorno puede llevar a perder criterio propio y a dejarse influir por contenidos que terminan empobreciendo mentalmente.

Hábitos para limitar la dependencia digital

Frente a ese escenario, el autor planteó la necesidad de reservar momentos del día libres de tecnología y de crear espacios sin dispositivos. Entre sus recomendaciones, mencionó no llevar el móvil a la cama para no perder horas de sueño, dejarlo en el salón y, si hace falta, comprar un despertador.

También sugirió desactivar las notificaciones para recuperar dominio sobre el uso del teléfono y revisar cada semana el tiempo de pantalla como una forma de tomar conciencia del consumo digital, del mismo modo que una persona se pesa para controlar su peso.

La cultura de la queja

En el capítulo final de Desaprender, Álvarez de Mon aborda la cultura de la queja. Reconoció que los medios deben denunciar los excesos del poder y lo que no funciona, pero advirtió que, en ocasiones, las noticias resultan demasiado negativas y deberían reforzarse también los aspectos positivos de la vida.

El ensayo, de carácter divulgativo y con base clínica y científica, desarrolla a lo largo de nueve capítulos el impacto de la hiperconectividad, la cultura de la inmediatez y la sobrecarga de estímulos digitales en la salud mental.

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