La selección española en el Mundial 2026 funciona, según un análisis médico, porque une táctica y prevención para reducir el riesgo de lesión y sostener el rendimiento durante la competición.
La doctora consultada sostiene que la medicina deportiva debe trabajar integrada con el cuerpo técnico y con comunicación constante para tomar decisiones sobre carga, recuperación y disponibilidad de los jugadores.
La prevención va unida a la lectura táctica
El planteamiento, explica, parte de que el fútbol tiene gestos deportivos asociados a riesgo de lesión. Entre ellos menciona recibir una entrada, como la que sufrió Rodri con Olise, además de los cambios de dirección, los sprints, las frenadas y las zonas del campo donde la posesión se disputa con mayor intensidad.
También subraya que la posición influye. Los mediocampistas registran más lesiones, seguidos por los defensas. En estos últimos, las acciones defensivas, como el tackle, explican buena parte de los problemas físicos, mientras que en los porteros pesa el juego aéreo.
Los tres pilares físicos que sostiene el equipo
La doctora resume el trabajo de la selección en tres pilares: individualizar la carga y el trabajo según cada jugador y sus antecedentes; controlar el esfuerzo reactivo mediante el dominio del balón; y adaptar tratamientos, nutrición, hidratación y descanso a las exigencias de cada futbolista.
Ese enfoque permite gestionar mejor la fatiga de jugadores como Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella, Rodri y Lamine Yamal, que disputaron los 90 minutos, frente a quienes jugaron menos. También ayuda a planificar el tramo final de los partidos, cuando puede aumentar la demanda y la incidencia de lesiones.
Para la especialista, el éxito físico de la selección no depende solo de la táctica ni solo de la medicina deportiva, sino de la integración entre ambas. Jugar mejor, resume, también significa lesionarse menos cuando toda la preparación previa está pensada para cada jugador.
