Con la llegada del verano y las horas al sol, reaparece una duda frecuente: por qué ante la misma exposición unas personas se broncean más que otras, como explica el Hospital Clínic Barcelona.
La melanina actúa como escudo natural
La doctora Susana Puig, dermatóloga del Hospital Clínic Barcelona y directora del IDIBAPS, señala que la diferencia depende de la melanina, el pigmento natural que da color a la piel, el cabello y los ojos. Su función principal es proteger frente a la radiación ultravioleta.
Las células que la producen son los melanocitos, que la transfieren a los queratinocitos, las células que forman la capa superior de la piel. “Esta melanina se pone por encima de los núcleos de los queratinocitos como si fuera una sombrilla”, explica la doctora Puig. Esa capa protege la piel del daño solar.
La proporción entre dos melaninas marca el bronceado
Todas las personas producen dos tipos de melanina: la eumelanina, de tono marrón oscuro o negro, y la feomelanina, de color naranja o rojizo. La proporción entre ambas es lo que determina la capacidad de broncearse.
