La hoja de ruta para atender a 1,3 millones de afectados comenzará a definirse este mes, con apoyo de organismos internacionales y varios ministerios.
Venezuela tendrá a finales de septiembre un plan de reconstrucción tras los sismos del 24 de junio, luego del lanzamiento del Plan de Evaluación de Necesidades Post Terremotos, una iniciativa coordinada por Naciones Unidas para definir la respuesta en las zonas golpeadas por el desastre.
Arranca la evaluación de daños
Este jueves comenzaron las reuniones técnicas para elaborar la hoja de ruta de la reconstrucción, con la participación de representantes del gabinete y especialistas de distintas agencias de la ONU. El proceso apunta a atender a 1,3 millones de personas afectadas por la pérdida de familiares, viviendas, medios de vida y empleos, además de quienes ya estaban en situación de vulnerabilidad antes de los sismos en las regiones con mayores daños.
La Evaluación de Necesidades Post Desastre, conocida por sus siglas en inglés como PDNA, es una metodología desarrollada por Naciones Unidas para medir el impacto de una emergencia y ordenar prioridades de recuperación. En este caso, la evaluación abarcará siete estados afectados del país, donde se concentran los mayores daños materiales y sociales.
Servicios básicos y apoyo internacional
La reconstrucción no se limitará a reparar edificaciones. En la agenda también figuran la restitución de servicios esenciales como agua y electricidad, fallas que se registran en buena parte del país. A ese esfuerzo se suman la Unión Europea y el Banco Mundial, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF.
Durante el anuncio, Delcy Rodríguez afirmó que el objetivo va más allá de rehacer infraestructuras y que busca recuperar la vida plena de las familias, fortalecer el desarrollo humano y construir comunidades con bienestar y armonía con la naturaleza. También agradeció y condecoró a Gianluca Rampolla, coordinador residente de Naciones Unidas, quien culmina su misión esta semana.
Demoliciones, inspecciones y falta de datos
En La Guaira comenzaron los preparativos para demoliciones controladas de edificios en riesgo de colapso, mientras todavía hay personas en la búsqueda de cuerpos. Vecinos de una residencia de la Misión Vivienda en Playa Grande pidieron una prórroga antes de que fuera demolida una torre que quedó inclinada tras la sacudida. La operación quedó prevista para este jueves.
Francisco Garcés, ministro de Transporte y jefe de la comisión presidencial que evalúa la habitabilidad de la infraestructura, aseguró esta semana que ningún edificio sería demolido si aún había cadáveres por recuperar. Añadió que ya se han inspeccionado 32 mil edificaciones: la mitad es habitable, un cuarto presenta afectaciones reparables y otro cuarto recibió etiqueta roja, usada para estructuras con daños severos.
El proceso de reconstrucción avanza, sin embargo, en medio de opacidad. Este viernes se cumple una semana sin actualización oficial de la cifra de fallecidos y afectados. La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, responsable desde 2014 de la Encuesta de Condiciones de Vida, advirtió que la falta de información limita la evaluación de las necesidades y dificulta la planificación de respuestas.
La facultad también señaló que la publicación de datos económicos, fiscales, estadísticos y epidemiológicos ha sido suprimida o interrumpida desde hace más de una década. A su juicio, esa ausencia de información impide orientar políticas públicas, medir la magnitud real de la emergencia y organizar mejor la atención en las regiones más golpeadas.