La hiperhidrosis primaria, trastorno que provoca sudoración excesiva, podría tener su origen en el sistema nervioso y no únicamente en las glándulas sudoríparas, según un estudio de Johns Hopkins Medicine difundido en Science Adavances.
El gen SCN10A apunta a una causa nerviosa
Los investigadores analizaron datos genéticos de familias con hiperhidrosis hereditaria y hallaron que variantes raras del gen SCN10A, que codifica un canal de sodio conocido como NaV1.8, causan hiperactividad en las vías nerviosas encargadas de controlar la sudoración.
Ese hallazgo cuestiona la idea de que la hiperhidrosis primaria sea solo un trastorno de las glándulas sudoríparas. Según el equipo, los resultados aportan pruebas biológicas de que, en algunos pacientes, el problema comienza en los nervios que regulan el sudor.
Pruebas en ratones y posibles terapias
El equipo modificó genéticamente ratones para que portaran la variante SCN10A. Los animales desarrollaron sudoración excesiva, similar a la observada en humanos, lo que reforzó la relación entre la mutación y el trastorno.
Además, los investigadores observaron que el canal NaV1.8 está presente en las células nerviosas simpáticas que ayudan a regular la producción de sudor, y que la variante asociada a la enfermedad aumenta la actividad de esas células.
Los científicos también señalaron que la sudoración excesiva en el modelo de ratón pudo reducirse significativamente con fármacos que inhiben la actividad de los canales de sodio. Varios medicamentos ya usados clínicamente para la hiperhidrosis también mostraron eficacia en ese modelo.
Para el autor principal, el doctor Malcolm Brock, profesor de cirugía en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, el hallazgo ofrece una explicación biológica de la afección y una posible vía hacia tratamientos más eficaces. El equipo considera que el siguiente paso será validar los resultados en tejidos humanos y evaluar terapias dirigidas.
