Caracas. La desinformación en internet, la exposición sin supervisión a contenidos sexuales y las fallas de educación preventiva están complicando la atención de infecciones de transmisión sexual entre adolescentes y jóvenes en Venezuela, según especialistas consultados en Caracas.

Voceras de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual del Hospital Universitario de Caracas y de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa advierten que la falta de herramientas en la escuela y los mitos que circulan en redes elevan el riesgo de contagio, sobre todo de VPH y sífilis.

Claves

  • —La edad media de iniciación sexual en el país se ubica entre los 11 y los 14 años, según el grupo de estudios Biomédica de la Universidad Central de Venezuela.
  • —En mayo, la Red Venezolana de Gente Positiva reportó en Caracas entre 80 y 90 casos nuevos de sífilis cada mes.
  • —La vacuna contra el VPH fue anunciada para el Plan Ampliado de Inmunizaciones con un lote inicial de 400.000 dosis, pero su disponibilidad sigue siendo intermitente y limitada.

Redes sociales, pornografía y diagnósticos tardíos

Mary Carmen Ferreiro, jefa de la Unidad de Infecciones de Transmisión Sexual del Hospital Universitario de Caracas, explicó que el acceso libre de niños, niñas y adolescentes a redes sociales y pornografía los expone a contenidos que no siempre pueden procesar de forma adecuada.

La especialista señaló que hoy la sexualidad se vende como mercancía y que esa lógica empuja a conductas de riesgo, entre ellas el comercio sexual y relaciones marcadas por diferencias de edad y acuerdos económicos informales.

El tema se reactivó a finales de agosto, cuando circuló un video viral en el que un especialista diagnostica tres infecciones de transmisión sexual a una pareja joven. En la grabación, los pacientes dicen que desconocían los síntomas y el alcance de las patologías.

Ferreiro advirtió que, aunque abunda información sobre sexualidad en entornos digitales, gran parte de ese contenido promueve la inmediatez, la exposición y el comercio sexual, en lugar de ofrecer orientación confiable.

Jóvenes expuestos a ITS por desinformación digital

La escuela y la vacuna siguen con vacíos

Mercedes Muñoz, presidenta de la junta directiva de la Asociación Venezolana para una Educación Sexual Alternativa, sostuvo que no existe sobreinformación, sino datos fragmentados, mitos e ideas sin base científica.

También afirmó que en las aulas el sistema educativo suele limitarse a mencionar de forma general las ITS, sin profundizar en el autoconocimiento del cuerpo, la orientación sexual ni la construcción de un proyecto de vida.

El grupo de estudios Biomédica de la Universidad Central de Venezuela ubica entre los 11 y los 14 años la edad media de iniciación sexual en el país. A su vez, registros difundidos en mayo por la Asociación Civil Niña Madre señalan al virus del papiloma humano entre los diagnósticos más frecuentes en adolescentes venezolanos.

En paralelo, la cobertura de vacunación sigue siendo desigual. En enero de 2026, el gobierno anunció la incorporación de la vacuna contra el VPH al Plan Ampliado de Inmunizaciones con un lote inicial de 400.000 dosis, pero en hospitales y ambulatorios la disponibilidad continúa intermitente y limitada.

En el sector privado, la vacuna se consigue en clínicas, centros de vacunación especializados, farmacias y laboratorios autorizados. El costo por dosis varía entre 60 y 190 dólares; como el esquema completo requiere entre dos y tres dosis, el total sube a entre 120 y 570 dólares.

La Red Venezolana de Gente Positiva alertó sobre un alza de los casos de sífilis en 2025 y reportó para Caracas entre 80 y 90 diagnósticos nuevos al mes, mientras que en el resto del país estimó un promedio de 30.

Ferreiro y Muñoz coincidieron en que la educación sexual debe ser continua y transversal, y en que hacen falta centros de salud sexual y reproductiva dedicados de forma exclusiva a jóvenes.

Ambas también insistieron en masificar la vacunación contra el VPH y la hepatitis B, además de promover jornadas de despistaje con citologías y serologías de VIH, sífilis y hepatitis.

Según Ferreiro, entre el 60 % y el 70 % de las personas infectadas no presentan síntomas visibles.