La Diputació de Barcelona ha puesto en marcha la prueba piloto del proyecto de ciencia ciudadana denominado RadóSalut, el cual contempla la distribución de hasta 1.200 detectores en más de 600 viviendas ubicadas en los municipios de El Masnou y Corbera de Llobregat, situados en la provincia de Barcelona. La iniciativa cuenta con la colaboración del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y de los ayuntamientos implicados, con el propósito de profundizar en el conocimiento sobre la presencia de este gas radiactivo y su incidencia en la salud pública.
Riesgos del gas radón para la salud respiratoria
El radón es un gas radiactivo de origen natural que carece de color, olor y sabor. Se origina a partir de la descomposición del uranio y el radio presentes en la corteza terrestre, especialmente en terrenos de naturaleza granítica y rocosa. Este elemento puede filtrarse hacia el interior de las edificaciones desde el suelo y acumularse en espacios cerrados, con mayor incidencia en sótanos y plantas bajas que carecen de ventilación adecuada.
La comunidad científica señala a este gas como la segunda causa principal de cáncer de pulmón a nivel global, situándose inmediatamente después del tabaco y ocupando el primer lugar en población no fumadora. Ante este panorama, el proyecto busca involucrar de forma activa a los ciudadanos en la medición de concentraciones en sus propios domicilios para evaluar el riesgo real de exposición.
Metodología de medición y análisis científico
La primera fase de la iniciativa comprende la realización de sesiones informativas y la habilitación de una encuesta en línea para determinar el grado de conocimiento que posee la ciudadanía sobre este gas, además de evaluar la percepción del riesgo y las características estructurales de las viviendas. Los dispositivos utilizados son detectores pasivos alfa-track, los cuales se colocan de manera preferente en la sala de estar o en un dormitorio de la planta más baja del inmueble.
Los sensores permanecerán instalados durante un periodo de tres meses para registrar de forma continua las concentraciones de radón. Posteriormente, el grupo de investigación en Medio Ambiente y Cáncer del IDIBAPS, adscrito al Hospital Clínic de Barcelona, procederá a examinar las muestras y emitirá informes detallados con recomendaciones tanto para los participantes como para los profesionales del sector de la construcción.



