Claves
- —La falta de planificación y horarios en la recolección de desechos sólidos agrava la crisis sanitaria en sectores de Ciudad Guayana.
- —Comunidades reportan apagones prolongados y fallas con transformadores que superan los costos que los vecinos pueden cubrir.
- —El deterioro en el suministro de agua y electricidad responde a la falta de inversión y mantenimiento en los sistemas.

La acumulación de desechos sólidos, la proliferación de roedores y la escasez de agua y electricidad mantienen en situación de colapso a diversas zonas de Ciudad Guayana, en el estado Bolívar, según advierte el Observatorio Guayana. La falta de planificación en la recolección de basura por parte de la alcaldía del municipio Caroní y Supraguayana ha generado un foco de insalubridad que afecta a comunidades tanto urbanas como rurales.
Crisis en la recolección de desechos

Para Aliana Estrada, coordinadora del Observatorio Guayana, el problema central no radica únicamente en la escasez de unidades recolectoras, sino en la ausencia de organización y cumplimiento de los cronogramas. A pesar de la incorporación de tres camiones compactadores, sectores de Puerto Ordaz como Toro Muerto, Minifincas, Los Olivos, La Torre Caura y Altavista continúan padeciendo por la irregularidad en el servicio.
La dirigente señaló que el municipio cuenta con más de 900 comunidades, por lo que la distribución de los vehículos debe realizarse con base en criterios técnicos y en los puntos de mayor generación de residuos. Asimismo, la falta de cobro por la prestación del servicio tras la salida de Fospuca no justifica, a su juicio, una deficiencia en la atención a los ciudadanos.

Electricidad y agua en declive
Además del aseo urbano, los servicios de electricidad y agua potable registran un deterioro sostenido debido al crecimiento de la demanda y la falta de inversión en repuestos y mantenimiento. Registros de agencias informativas documentaron que comunidades en la zona han pasado semanas sin servicio eléctrico por daños en transformadores, cuyos costos de reposición alcanzan los 4000 dólares y deben ser asumidos en ocasiones por los propios vecinos ante la falta de respuesta institucional.



