Mantener una hidratación correcta es fundamental, pero nuestra alimentación tiene mucho que decir para mantenernos frescos por dentro.
El agua no es nutritiva, pero sí imprescindible. Diariamente, perdemos agua a través de la transpiración, la orina y las heces. Por este motivo, debemos reponerla ingiriendo bebidas y alimentos, con el objetivo de mantener una correcta hidratación.
Para combatir el calor con lo que ingerimos, nos sirven todos los alimentos que en su composición tengan un porcentaje elevado de agua, pero también todos los que nos provoquen sudor. Aunque parezca una contradicción, el sudor ayuda a refrescarnos.
Así lo cuenta el nutricionista David Bosch: “Cuando tomamos bebidas frías o helados, la temperatura corporal baja, pero el organismo enseguida la aumenta de nuevo. Por el contrario, los ingredientes picantes, especias, guindillas, etc., suben la temperatura de nuestro cuerpo, y estimulan la circulaciónsanguínea provocando la sudoración. Pero la evaporación del sudor, refrigera nuestro organismo. Esta es una de las razones por las que en zonas desérticas y muy cálidas se toma té caliente y mucho picante. En Méjico, India o Etiopía los condimentos picantes están en casi todas la recetas”.
