La tensión emocional de los grandes eventos deportivos representa un riesgo latente para la salud. El cardiólogo José Abellán ha advertido que el estrés derivado de partidos de alta intensidad, como los de una Copa del Mundo, provoca un incremento en los ingresos hospitalarios por infartos, especialmente tras los encuentros.
El impacto de la tensión en el corazón
El aumento de la frecuencia cardíaca y el estrés es una respuesta natural ante la emoción de un juego. Sin embargo, este fenómeno puede derivar en complicaciones graves. Según datos históricos del Mundial de 2006, las urgencias cardiovasculares en Alemania se multiplicaron por 2,7 durante los días en que jugaba su selección.
Abellán señala que, aunque un aumento leve de la tensión es normal, este pico puede desencadenar eventos críticos en pacientes con factores de riesgo o antecedentes de infarto. Un factor determinante es la frustración: la incidencia de ingresos suele ser mayor cuando el equipo de preferencia pierde el encuentro.
Recomendaciones para mitigar riesgos
Para evitar complicaciones durante eventos de alta carga emocional, los especialistas sugieren controlar los hábitos durante el espectáculo. El consumo de alcohol y de alimentos ultraprocesados son factores que elevan el riesgo de sufrir una crisis hipertensiva o un infarto.
La recomendación médica es evitar los excesos y cuidar que el entorno del partido no sume riesgos adicionales a la salud cardiovascular del espectador.
