La enfermedad de Alzheimer, la forma más común de demencia, representa del 60 al 70% de los casos de demencia. El diagnóstico actualmente implica una serie de pruebas prolongadas, lo que significa que el tratamiento puede retrasarse. Un nuevo estudio post-mortem ha encontrado cambios significativos en las retinas de personas que tenían deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer antes de la muerte. Estos hallazgos pueden llevar a un diagnóstico no invasivo de la enfermedad de Alzheimer mediante el examen de la retina.

El estudio, dirigido por investigadores del Centro Médico Cedars-Sinai, se publica en Acta Neuropathologica. Los resultados encontraron cambios moleculares, celulares y estructurales en las retinas de aquellos con enfermedad de Alzheimer y deterioro cognitivo leve. Los biomarcadores de la retina no se distribuyeron uniformemente en la retina. Existe una mayor densidad de concentración de beta-amiloide (Ab42) en la retina periférica que en la retina central.

Además, los investigadores también observaron marcadores inflamatorios en las retinas. Las células inmunitarias (microglía) cuya acción y reacción cambiaron en personas con Alzheimer y otras formas de demencia, mostró que la inflamación en los ojos de las mujeres era mayor que la de los hombres. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, más de 55 millones de personas en todo el mundo tienen demencia y alrededor de 10 millones de personas son diagnosticadas con la enfermedad cada año.

El diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer es importante para permitir tiempo para planificar y acceder a tratamientos que puedan ayudar a retrasar o frenar los síntomas, incluso cuando la enfermedad no puede curarse. Actualmente, los diagnósticos de demencia se basan en una variedad de evaluaciones que pueden llevar mucho tiempo y ser costosas, por lo que las investigaciones recientes se centran en encontrar métodos de diagnóstico más rápidos y menos invasivos, que muestren resultados prometedores a través de biomarcadores y retinas, como en este estudio. A medida que la tecnología avanza para permitir evaluaciones más finas de la retina, los resultados de esta investigación son la causa para intentar desarrollar métodos aún más no invasivos que analicen la retina in vivo.