Las rutinas virales de cuidado capilar que prometen despertar con una melena impecable han ganado espacio en redes, pero no siempre funcionan como se muestran. Pedro Moreno, estilista capilar, sostiene que dejar un producto ocho horas no es necesariamente mejor que usarlo durante el tiempo para el que fue formulado.
Su advertencia es clara: antes de copiar el llamado cuidado nocturno del cabello, hay que revisar el estado real de la fibra y del cuero cabelludo. En algunos casos puede ayudar; en otros, puede dejar peso, falta de volumen o acumulación de producto.
El diagnóstico importa más que la moda
Moreno insiste en que el punto de partida debe ser el diagnóstico. Explica que conviene observar la porosidad, el grosor del cabello y el estado del cuero cabelludo antes de decidir si una mascarilla o un aceite pueden dejarse toda la noche.
También señala que cubrir durante horas un cuero cabelludo con exceso de sebo, descamación, sensibilidad o residuos puede no ser lo más adecuado, sobre todo si se trata de un producto muy oclusivo. Además, desaconseja dormir con el cabello empapado de producto y muy tirante o recogido con demasiada fuerza.
Qué cabellos pueden beneficiarse y cuáles no

Según Moreno, un cabello grueso, seco, rizado o muy poroso puede tolerar mejor un tratamiento más nutritivo. En cambio, uno fino o con poca densidad puede amanecer apelmazado si se usa demasiado producto.
El estilista añade que estos tratamientos pueden mejorar la suavidad, la flexibilidad, el brillo y la sensación de nutrición, especialmente en cabellos secos, porosos o muy procesados. Pero aclara que un aceite no repara una punta abierta ni reconstruye por sí solo una fibra muy dañada.
Por eso recomienda usar productos formulados para permanecer toda la noche, aplicarlos sobre medios y puntas y no sobre el cuero cabelludo. También sugiere buscar fórmulas ligeras y, en mascarillas, ingredientes hidratantes y acondicionadores como ceramidas, lípidos, aminoácidos o proteínas, según la necesidad del cabello.
Los ingredientes y el modo de uso sí cambian el resultado
Moreno menciona el aceite de coco, así como aceites como argán o jojoba, dentro de fórmulas equilibradas. A su juicio, más producto y más tiempo no significa necesariamente mejores resultados.
En síntesis, el beneficio de estas rutinas depende menos de la tendencia y más de si el cabello realmente necesita hidratación, nutrición, proteína o, simplemente, menos producto.




