La siderurgia de Ucrania atraviesa una presión simultánea por los ataques rusos y el cierre parcial de su salida comercial hacia Europa. Yuriy Ryzhenkov, de Metinvest, advirtió que sin cambios en el acceso al mercado y sin inversión, la continuidad del sector sería muy difícil.

Los ataques siguen golpeando plantas e infraestructura

Ryzhenkov dijo que la presión sobre la empresa se ha intensificado en los últimos años, con daños repetidos en instalaciones, interrupciones eléctricas y problemas ferroviarios. También afirmó que el bloqueo de los puertos marítimos dejó menos opciones para mover acero y conseguir compradores fuera del país.

Metinvest informó que un ataque con misiles balísticos dañó instalaciones de Kametsteel y obligó a detener la planta. La compañía reportó cinco personas muertas y cuatro empleados heridos.

El ejecutivo señaló además que las reparaciones hechas en tiempo de guerra no devuelven las plantas a su estado previo, sino que apenas permiten mantenerlas operativas.

La Unión Europea redujo la cuota clave para Ucrania

A la presión militar se suma el nuevo esquema comercial de la Unión Europea. En julio de 2026 entraron en vigor salvaguardias para las importaciones de acero y una reducción de 60% en la cuota clave asignada a Ucrania, según la Comisión Europea.

El GMK Center, centro de análisis ucraniano citado en el reporte, calcula que la medida podría recortar las importaciones de acero ucraniano en 1,3 millones de toneladas métricas al año. Ryzhenkov sostuvo que el cambio llega cuando los puertos están bloqueados y las alternativas de exportación son limitadas.

El directivo cuestionó que Ucrania haya sido tratada como cualquier otro proveedor externo, pese a sus condiciones logísticas y de energía marcadas por la guerra.

La caída productiva echa más peso sobre el sector

Los datos citados en la entrevista muestran el tamaño del deterioro. La producción de acero de Ucrania pasó de 21 millones de toneladas métricas en 2021 a 7,4 millones en 2025.

En paralelo, las exportaciones bajaron de USD 22.000 millones a USD 6.000 millones, mientras los ingresos fiscales asociados al sector cayeron de USD 3.500 millones a USD 870 millones.

Ryzhenkov dijo que, en condiciones normales, una siderúrgica necesita usar más de 90% de su capacidad para ser rentable. En el escenario actual, advirtió, la combinación de ataques, bloqueos y restricciones comerciales amenaza la continuidad de la producción.