La búsqueda de una piel perfecta está llevando a niñas y niños, algunos en edad de primaria, a seguir rutinas de cuidado facial cada vez más extensas, inspiradas en el estilo coreano de la llamada «piel de cristal».
Una secuencia de varios pasos
La práctica incluye limpiar, tonificar, aplicar prebase, hidratar, usar sérum, sumar crema para el contorno de ojos y bruma facial, y luego repetir el proceso como parte de un mismo esquema de cuidado.
Este comportamiento se relaciona con la cosmeticorexia, una fijación por el aspecto de la piel que ha empezado a hacerse visible entre menores de edad y que gira en torno a la idea de alcanzar un rostro impecable.
