La rinitis es un trastorno de la mucosa nasal que provoca congestión, estornudos, secreciones abundantes, irritación y, en ocasiones, pérdida del olfato. Aunque no es mortal, puede afectar con fuerza la vida diaria.
Un estudio publicado en el Journal of Allergy and Clinical Immunology analizó a 1.408 pacientes de rinitis en 17 ciudades europeas y encontró que la contaminación atmosférica puede agravar sus síntomas.
Una enfermedad frecuente que impacta la vida diaria
La rinitis se relaciona con congestión, estornudos, secreción nasal e irritación, y en algunos casos también con pérdida del olfato. El texto la describe como un desafío para la salud pública por su alcance global y por el deterioro que puede causar en la rutina de quienes la padecen.
Según la información del estudio, afecta a entre el 20 y el 50% de la población mundial.
Las partículas finas y el NO2 empeoran el cuadro
El análisis concluye que las personas que viven en ciudades con niveles más altos de PM10 y PM2,5 presentan síntomas más graves. En particular, un aumento de las PM2,5 se asoció con una probabilidad 17% más alta de padecer rinitis severa.
Estas partículas también se relacionaron con un empeoramiento de la congestión, la irritación nasal y los estornudos. Además, la exposición al dióxido de nitrógeno, NO2, aumentó la gravedad de la secreción nasal y la congestión.
Tanto las partículas en suspensión como el NO2 son contaminantes vinculados con el tráfico. La primera autora del estudio señaló que ambos podrían actuar de forma distinta por sus mecanismos de acción, aunque indicó que hacen falta más investigaciones para confirmarlo.
