La higiene es un factor muy importante para mantener una buena salud y evitar enfermedades, aunque todo en exceso es malo. Una alternativa para ‘lavar’ la zona íntima femenina son las llamadas ‘duchas’ vaginales, y debes conocer que no todo es tan bueno como parece.
La ducha vaginal es el lavado o limpieza del interior de la vagina, con agua u otros líquidos. “La mayoría de las duchas vaginales se venden en las farmacias como una mezcla envasada de agua y vinagre con bicarbonato de sodio o yodo”, explican especialistas en el portal Womenshealth.gov.
¿Por qué no deberías darte ‘duchas’ vaginales? Las duchas vaginales pueden cambiar el equilibrio necesario de la flora vaginal (la bacteria que vive en la vagina) y la acidez natural de una vagina saludable.
“Una vagina saludable tiene bacteria buena y mala. El equilibrio de las bacterias ayuda a mantener un medio ácido. El medio ácido protege la vagina de infecciones o irritación”, aseguran en el mencionado portal web de salud.
