La medicina natural es una práctica milenaria que consiste en tratar enfermedades y malestares a través de métodos naturales; bien sea con plantas, semillas, frutos, entre otros. Resultando así una alternativa, paralela a la farmacología y con resultados evidentes.
Para nuestros indígenas, la medicina natural ha mantenido su relevancia desde sus inicios y representa la única cura para sus males. En esta ocasión hablaremos de una pequeña planta conocida como Manito de Dios, llamada así por sus propiedades curativas y por la figura que hacen sus Esta planta que se cultiva fácilmente, científicamente se conoce como Xiphidium caeruleum Aubl. Crece en matorrales, riachuelos o a orillas de la carretera. En los caseríos cercanos a la carretera Falcón – Zulia puede conseguirse.
Sus propiedades son depurativas, analgésicas y antiinflamatorias. También se recomienda para la infección de orina y como diurético. Alfonso Ávila, oriundo de Los Puertos de Altagracia y de 81 años de edad, ha usado la infusión de esta planta para aliviar a muchos a expulsar sin dolor los cálculos renales.
Ávila, nos cuenta que las bondades de esta planta se las enseñó una campesina hace muchos años; lo que le ha permitido recomendarle, a sus familiares y personas cercanas, este efectivo remedio. Para preparar la toma es necesario hervir dos o tres hojas de la planta en un litro de agua, luego se coloca en una jarra en la nevera y debe tomarse por una semana, cuantas veces al día se pueda.
