La Universidad de Hiroshima, en Japón, dio a conocer un estudio en el que se indica que comer rápido aumenta la probabilidad de desarrollar obesidad o síndrome metabólico, estas enfermedades pueden derivar en diabetes, accidente cerebrovascular o enfermedad cardíaca.
Takayuki Yamaji, autor del estudio, destacó que esto se debe a que comer rápido hace que las personas no se sientan satisfechas y por ello podrían comer más cantidad de alimentos.
«Comer rápido causa una mayor fluctuación de la glucosa, lo que puede conducir a la resistencia a la insulina”, agregó el investigador de la Universidad de Hirosima.
Para llegar a esta conclusión se estudiaron a 642 hombres y 441 mujeres con promedio de edad de 51.5 años. Los participantes se dividieron en tres grupos dependiendo de la velocidad de su alimentación; lenta, habitual o rápida.
