Un estudio internacional reciente descubrió que diferentes áreas del cerebro están asociadas al hábito de fumar y al de beber, lo cual podría ayudar a encontrar formas de prevenir y tratar el abuso del alcohol y de la nicotina. Investigadores de la Universidad Fudan de China, la Universidad de Warwick de Reino Unido y otras instituciones de investigación analizaron las imágenes de resonancia magnética funcional del cerebro de dos bases de datos de escaneo cerebral de Estados Unidos y de Europa.
En la edición más reciente de la revista «eLife», los científicos informaron que la corteza orbitofrontal medial, un área del cerebro asociada a las recompensas, tiene una conectividad funcional más elevada en los bebedores.
Eso sugiere que los bebedores se siente atraídos por el alcohol por la experiencia de placer causada por el sistema de recompensa en el cerebro.
Asimismo, los fumadores tuvieron una baja conectividad cerebral funcional en general, en especial en la corteza orbitofrontal lateral, una región del cerebro asociada a conducta impulsiva.
