Cuando el calor se cuela en la habitación, descansar se vuelve más difícil. José Manuel Felices propone tres gestos sencillos para bajar la sensación térmica y conciliar el sueño con menos esfuerzo.

Los tres trucos que propone José Manuel Felices

El primero consiste en enfriar la almohada. Felices explica que, al hacerlo, la cabeza recibe una señal que ayuda al sistema nervioso a entrar en modo descanso. “Coge la funda de tu almohada, métela en la nevera y sácala justo antes de dormir. Te ayuda a dormirte más fresco y también a dormirte más rápido”.

«Vamos a encender el aire acondicionado de tu cuerpo»

José Manuel Felices

El segundo truco está pensado para quienes necesitan más tiempo de frescor durante la noche. El médico recomienda ponerse crema hidratante ligera antes de acostarse en todo el cuerpo, de manera que, mientras se absorbe, aporte una sensación de frescor prolongado.

La tercera idea la llama “el truco de la naturaleza”: dormir como una estrella de mar, con brazos y piernas extendidos. Según Felices, esa postura multiplica la superficie de piel expuesta, acelera la evaporación del sudor y evita que el calor se acumule en axilas e ingles.

Más medidas para pasar mejor la noche

Además de esos tres consejos, hay otras medidas que pueden ayudar: mantener la casa fresca durante el día bajando persianas y cerrando ventanas cuando aprieta el calor; cenar ligero; e hidratarse bien.

También puede servir darse una ducha con agua templada antes de dormir, usar paños húmedos o bolsas de hielo cubiertas con toallas sobre las muñecas, el cuello o detrás de las rodillas, y escoger prendas ligeras y tejidos que transpiren, como el lino o el algodón, también en la ropa de cama.

La relación entre altas temperaturas y peor descanso aparece en The Effects of High-Temperature Weather on Human Sleep Quality and Appetite, un estudio de 2019 citado en la nota.