Un científico del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) confesó que se omitieron datos sobre la seguridad de la vacuna triple vírica. El grupo de virólogos que ha realizado la denuncia ha acusado de fraude al fabricante de la vacuna. Aunque la denuncia se enfila contra la fórmula triple, no aconsejan dejar a los niños sin vacuna sino que se coloque cada una por separado.
Se han dado a conocer nuevos datos sobre la controvertida vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (SPR), pero aún no existe una conclusión definitiva sobre su relación con el autismo, sin embargo la simple duda ya tiene en alerta a millones de madres y también a comunidades de pediatras en todo el mundo.
William Thompson, científico del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), emitió un comunicado a través de un bufete de abogados a finales del año pasado, pero que salió a la luz pública hace poco y que dice lo siguiente: “Lamento que los coautores y yo mismo omitiésemos información estadísticamente significativa en nuestro artículo publicado en 2004 en la revista Pediatrics. Los datos omitidos sugieren que los niños afroamericanos que recibieron la vacuna triple vírica antes de los 36 meses tenían mayor riesgo de padecer autismo”.
La Empresa Farmacéutica Merck se enfrenta al menos a dos causas judiciales sobre la vacuna triple vírica, y puede que también tenga que defenderse en el Congreso de Estados Unidos. Bill Posey un crítico de la CDC) y su personal, están revisando miles de documentos que William Thompson ha entregado al Congreso.
Esta polémica surgió a raíz de los trabajos del pediatra Andrew Wakefield a finales de 199: Polémica en torno a la vacuna triple vírica. Como consecuencia de la publicación de este estudio, Andrew Wakefield no sólo perdió su trabajo, sino que de forma unilateral la revista Lancet realizó una retractación del artículo sobre el autismo y la inflamación intestinal grave, desacreditándolo, sino que también fue sancionado por el Consejo General Médico por falta profesional grave.
Wakefield ha sido acusado de estar en contra de las vacunas, pero solo ha desaconsejado la administración de la vacuna triple vírica (SPR), recomendando en su lugar su administración de forma individual, incluyendo la del sarampión, que los Gobiernos están retirando. Merck, el único fabricante de la vacuna triple vírica ha dejado de fabricarlas de forma individual desde 2008.
El Ingeniero biomecánico Brian Hooker realizó un nuevo análisis sobre lo hallado en el estudio de Thompson: “Los resultados muestran una estrecha relación entre la edad de administración de la primera vacuna triple vírica y la incidencia del autismo, exclusivamente entre los niños afroamericanos, lo que podría indicar el papel de esta vacuna en la etiología del autismo dentre de este grupo de población”.
Hooker citó también un estudio anterior que había encontrado que la prevalencia del autismo entre los niños afroamericanos era de casi un 25% superior a la población blanca, y sugirió que podría estar relacionado con la deficiencia de la vitamina D. Otro estudio citado por Hooker informaba que entre el 30% y 50% de los niños blancos tenían suficiencia de vitamina D, mientras que sólo era del 5% al 10 % en los niños afroamericanos.
El estudio de Hooker fue publicado el 8 de agosto de 2014 , pero el 27 de agosto la revista retiró el artículo y publicó la siguiente declaración: “Este artículo ha sido retirado del dominio público debido a que existen serias dudas sobre la validez de sus conclusiones. El director y el editor creen que el artículo no es de interés público. El asunto está pendiente de más investigación”.
Obama ha concedido inmunidad al científico William Thompson, el denunciante de la CDC que tiene previsto testificar ante el Congreso. Este científico sigue trabajando en el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades y colabora muy de cerca con la oficina del Bill Posey para testificar y contar todos estos hechos.
Tomado de: Insttute Science in Society