Desgaste físico y emocional de los desplazados
Los desplazados siguen padeciendo miedo constante, insomnio, ansiedad y dolores musculares. Elvira, de 76 años, sobrevivió al colapso de un edificio y describe cómo el trauma la llevó a llanto y falta de sueño, requiriendo atención psicológica de MSF. Ashley Mayora, de 43 años, vive en una carpa tras el derrumbe parcial de su complejo residencial; sufrió un preinfarto el 29 de julio y relata problemas de corazón y tensión. Los equipos de MSF detectan que el 21,7 % de las consultas se deben a dolores musculares y óseos, el 21,4 % a infecciones respiratorias y el 12,4 % a afecciones de piel. Además, han dado seguimiento a más de 880 personas con enfermedades crónicas como hipertensión, diabetes, asma y epilepsia, cuyas condiciones se agravan por el estrés y la incertidumbre.
Respuesta multidisciplinaria de MSF
MSF mantiene seis clínicas móviles en Caracas y La Guaira, integrando servicios de salud mental y apoyo psicosocial en la atención primaria, y cuenta con cuatro puntos exclusivos de salud mental. En los primeros cinco días de la respuesta se distribuyeron 8,5 toneladas de suministros médicos y de emergencia. En los 100 días posteriores, los equipos realizaron más de 7 000 consultas médicas, atendiendo a 8 147 personas en salud mental mediante consultas individuales, grupos de psicoeducación y primeros auxilios psicológicos. Las acciones de promoción de la salud alcanzaron a 16 792 personas mediante sesiones educativas y trabajo comunitario. En materia de agua, se distribuyeron cerca de 860 000 litros de agua potable, se instalaron cinco sistemas de potabilización y 127 filtros, y se suministró cloro e insumos para potabilizar más de 80,5 millones de litros adicionales.




