La rabia sigue presente en Venezuela y es una enfermedad zoonótica con letalidad de 100%, mientras que la fiebre hemorrágica venezolana también mantiene circulación activa en el país, con 12 casos positivos y siete fallecidos en lo que va de 2026.

Diagnóstico temprano y laboratorios

Alertan por letalidad de la rabia y la fiebre hemorrágica

El boletín epidemiológico citado en la nota ubica 12 casos confirmados de fiebre hemorrágica venezolana en la semana 29 del año, de un total de 423 sospechosos. De esos pacientes, 10 se registraron en el estado Barinas, donde murieron siete personas, y dos en el estado Portuguesa. En rabia humana, el reporte recoge cinco casos en el estado Zulia y uno en el estado Bolívar.

Jaime Torres, infectólogo e integrante del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela, advirtió que la fiebre hemorrágica venezolana puede superar una letalidad de 40% y que el diagnóstico temprano sigue siendo un reto por la confusión con dengue y otros cuadros virales. También señaló que en el país faltan laboratorios en varios estados para pruebas moleculares, serológicas y secuenciación genómica, y que el Instituto Nacional de Higiene «Rafael Rangel», en Caracas, es el único que presta ese servicio.

Alertan por letalidad de la rabia y la fiebre hemorrágica

Torres explicó que esta fiebre se asocia con roedores y con zonas rurales, sobre todo cerca de cosechas como caña de azúcar o algodón. El contagio ocurre por contacto con los animales o sus fluidos, incluidos la orina y las evacuaciones, o por inhalación de aerosoles contaminados.

Sobre la rabia, afirmó que los casos reportados este año incluyen a una adolescente de 14 años en el municipio Sifontes, en el estado Bolívar, y a cinco pacientes en el estado Zulia: un niño de seis años, otro adolescente de 14, un joven de 20, un hombre de 44 y una mujer de 68 años. La Organización Mundial de la Salud atribuye a la rabia unas 60.000 muertes anuales en más de 150 países.

Antonio González Mata sostuvo que la prevención depende de vacunar perros y gatos, lavar de inmediato las heridas y acudir a tiempo a recibir profilaxis posexposición, incluida la inmunoglobulina antirrábica humana cuando el médico lo indique.