La tecnología ofrece múltiples beneficios en nuestros estudisos o trabajos, también simplifica nuestra vida diaria. Pero la cibercondría y la hipocondría digital son dos de los males que afecta a la sociedad en la actualidad.
La persona con cibercondría asocia molestias leves o que no revisten gravedad, por ejemplo un dolor de cabeza ocasional, a una enfermedad grave, como un tumor cerebral, sólo porque ha leído en Internet que sufrir cefaleas es uno de los síntomas delos tumores cerebrales. “Lo más peligroso es que se llegue a una automedicación que puede provocar un problema de salud real y se crea que en realidad sí se tenía la enfermedad”, explica Mariana Villafuerte, psicoterapeuta y miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México, en un artículo de El Economista.
Dijo que el término cibercondría: “se trata de un neologismo que aún no se encuentra en los tratados psiquiátricos, pero es una clasificación de lo que está sucediendo con las nuevas tecnologías y que explica esta tendencia a interpretar algunas sensaciones del cuerpo que podrían parecer inocuas o inofensivas. Aunque las toma como indicativo de que padece o va a padecer una enfermedad grave, lo que provoca un aumento en la ansiedad del individuo por la interpretación subjetiva, estamos ante una confirmación falsa”.
Este fenómeno está generando preocupación en la comunidad sanitaria, pues si bien la tendencia a creer que se sufre de enfermedades no es nueva, antes las personas se basaban en medios a los que el acceso no era tan masivo como los sitios web. Hoy este comportamiento hace pensar a las personas que tienen una o más enfermedades, a partir de evidencias en internet “muy débiles, ambiguas o totalmente imaginarias”.
