Salud

Después de los excesos, el arrepentimiento

Se vuelve a la rutina, a la jornada laboral, a la alimentación tradicional. Pero esto no siempre ha sido así en los últimos meses. Los estragos de las vacaciones en la dieta llevan a miles de compatriotas a buscar cómo bajar de peso a cualquier precio. Por ello recurren a pastillas para adelgazar, como recogen en , o a ambiciosos planes de actividad que quedan rápidamente interrumpidos.

Dos de cada cinco personas que comienzan un plan de entrenamiento en un gimnasio profesional desiste en los dos primeros meses. El 10 por ciento de los que se matriculan en los centros de entrenamiento no se llegan a presentar a ninguna clase.

Así las cosas, ¿cómo espera el ciudadano perder peso? El arrepentimiento es uno de los motores principales de la mayoría de los ciudadanos para acometer programas y sesiones de reducción de peso drásticas. Las opciones más habituales son las dietas. En este sentido, desde el colectivo de los profesionales de la nutrición remarcan la importancia de emprender una dieta bajo la supervisión de un especialista, a riesgo de incurrir en rápidas decepciones o riesgos mayores para la salud del no paciente.

Comenzar una dieta, resaltan, supone modificar los patrones y hábitos de consumo que han llevado al paciente hasta su situación actual. De nada sirve, explican, que una persona se proponga reducir su índice de grasa si mantiene una dieta a base de grasas saturadas y azúcares, aunque esta alimentación se consolide en forma de dieta milagro de zumos.

Una adecuada dieta requiere de un estudio nutricional completo del paciente, conocer sus valores, e identificar cuáles son las necesidades reales que presenta, explican. Solo a partir de este estudio se puede valorar opciones suplementarias como pastillas para adelgazar con prescripción médica, insisten.

Adelgazar no es un proceso baladí

Diversos colectivos de investigadores se suman a esta llamada y advierten que tomar la decisión de adelgazar debe suponer una profunda reflexión sobre las motivaciones reales que llevan a ella. Bajar algunos kilos únicamente por estética y sin tomar las consideraciones médicas adecuadas puede generar un peligro innecesario para la salud del paciente.

Los expertos resaltan que si bien las pérdidas menores de grasas pueden hacerse en casa bajo el seguimiento constante de un profesional, manteniendo un modo de vida ordenado, una adecuada actividad física y eliminando el habitual y tentador picoteo entre horas, además de eliminar por completo todas las grasas saturadas de bollerías y fast food, y los azúcares excesivos (los añadidos y los que se toman por voluntad propia), cuando el paciente se somete a procesos de mayor envergadura deben ser siempre tuteladas.

Las dietas milagro no existen, afirman rotundos. Solo una combinación de vida saludable y persistencia puede asegurar al paciente el éxito en su objetivo de bajar de peso. Al final, se trata de lograr autoimponerse un nuevo hábito, matizan.

Pero, cuando una persona se somete a estas píldoras que aseguran tener efecto sobre el peso, y adelgaza, ¿a qué se debe? Hemos formulado esta cuestión a diversos especialistas, y esto es lo que explican a los lectores.

Sí es cierto que estas pastillas milagro ayudan a perder peso, pero el peso que se pierde no es el de las grasas, el único que debe bajarse sino el de los líquidos, por lo que en la siguiente ingesta, sea el producto que sea (verduras, zumos detox, o cualquier otro componente de las conocidas como dietas milagro), el peso perdido a través de los líquidos se recupera.

No se trata, matizan, del temido efecto rebote, sino la natural evolución de nuestro organismo. De hecho, gran parte de estas pastillas y dietas milagrosas fomentan el consumo de líquidos, aclaran, no porque tengan un efecto depurador interno sino porque su dieta o su acción sobre el organismo elimina grandes cantidades de líquidos que el cuerpo mismo exige ser recuperados para su normal funcionamiento.

Por el contrario, sí que existen, para los casos de obesidad certificada médicamente, suplementos en forma de pastillas que ayudan al paciente a neutralizar las encimas que ayudan a la absorción de las grasas ingeridas, facilitando así su rápida expulsión del organismo.

Otra modalidad de pastillas para adelgazar actúan sobre la sensación de ansiedad por comer, lo que provoca un relajamiento en la necesidad de ingerir alimentos. En este caso, actúan como elementos saciantes dentro del organismo del paciente, que elimina la sensación permanente de hambre que les lleva a comer entre horas.

Estas pastillas, reconocidas por diversos organismos sanitarios internacionales solo se distribuyen bajo prescripción médica. Y siempre que el paciente mantenga un estilo de vida adecuado sostenido en el tiempo.

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