La hormona de crecimiento es una sustancia que se produce de manera natural en la glándula hipófisis, ubicada en la base del cráneo. Es una sustancia que se secreta durante toda la vida, con la función principal en la infancia de actuar sobre el hueso y el tejido conectivo, estimulando el crecimiento y ayudando después en la adultez en diferentes procesos metabólicos.
De acuerdo con el endocrinólogo pediatra, Wilfredo Hernández, una deficiencia de la hormona de crecimiento podría ser la causa de una talla baja en niño, pero el tratamiento adecuado con esta sustancia requiere de un diagnóstico claro y preciso por parte del especialista, para evitar que su abuso cause efectos perjudiciales.
Una forma de abuso es la administración de una dosis muy alta o baja, también cuando se indica la hormona a niños sin necesidad real de la misma. En ese sentido el doctor Hernández alertó que se ha detectado el uso de la sustancia por parte de personal no médico, en niños de las escuelas de beisbol menor en la región oriental.
El galeno, quien fue uno de los conferencistas en las reuniones intercapitulares de la Sociedad Venezolana de Endocrinología y Metabolismo en Lechería, estado Anzoátegui, indicó que las consecuencias del uso inapropiado de la hormona de crecimiento van desde un gasto elevado en lo económico, hasta el efecto colateral para el niño de que se le cierren prematuramente los núcleos de crecimiento del hueso, teniendo una talla final más baja que la esperada.
