El impacto del doble terremoto que sacudió el norte del país dejó una profunda huella en el sistema educativo del estado La Guaira, donde la profesora Madeleine Cova enfrenta un dolor indescriptible tras la pérdida de más de 230 de sus estudiantes. Para ella, la relación con los jóvenes iba mucho más allá de las aulas: compartía cumpleaños, escuchaba sus problemas y los consideraba parte de su propia familia.

El vacío en las aulas y la memoria de los estudiantes

Antes del movimiento telúrico, Cova impartía Castellano y Literatura en el colegio privado Alejandro Otero y coordinaba el segundo año en el liceo público Juan José Mendoza. Hoy en día, el panorama en las instituciones es desolador. Las aulas que antes albergaban múltiples secciones se han reducido drásticamente debido a las muertes y al desplazamiento de familias enteras hacia otros estados de Venezuela en busca de refugio.

El sentimiento de culpa y la ausencia de sus alumnos persiguen a la docente en cada rincón del estado La Guaira. Aunque cuenta con el apoyo psicológico de una nueva institución y con mensajes de aliento de los propios muchachos que sobrevivieron o se marcharon, el vacío persiste. Cova recuerda que la escuela era su lugar feliz, un espacio donde la pedagogía del amor permitía conectar genuinamente con las vivencias y necesidades de cada joven.

Una lucha constante entre los escombros y el recuerdo

Transitar por las calles del estado La Guaira se ha convertido en una prueba emocional para la profesora, quien en 1999 también perdió a su padre durante el deslave. Al cruzar las zonas más devastadas por los sismos, observa los escombros de las viviendas donde habitaban los muchachos a quienes enseñaba, reviviendo el dolor de una tragedia que marcó nuevamente su vida y la de toda la comunidad docente.

A pesar del miedo y de las propuestas para mudarse a Caracas, Cova mantiene arraigado su sentido de pertenencia al litoral. Continúa prestando servicio en el liceo público Juan José Mendoza, adaptándose a las condiciones temporales de atención mientras se avanza en la recuperación de los espacios afectados.