La modificación de la unidad tributaria de 150 bolívares a 177 bolívares por decisión unilateral del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat) trajo como consecuencia que quienes ganen más de 14.750 bolívares tengan que pagar impuesto por el año fiscal 2016, reseñó el Diario El Nacional.
A partir de ahora todo trabajador que devengue un poco menos de 2 salarios mínimos (fijado en 9.649 bolívares) deberá declarar y cancelar al Seniat impuesto sobre la renta en marzo de 2017.
El incremento de 18% de la unidad tributaria ni siquiera se acerca a la inflación anunciada por el Banco Central de Venezuela de 140,7% hasta septiembre de 2015. Firmas como Ecoanalitica calculan que la inflación del año pasado cerró en 224%
El economista Asdrúbal Oliveros califica de desatino la medida del Seniat porque perjudica a los trabajadores. “Uno de los problemas ahora es que beneficios laborales como el monto de los tickets de alimentación no queda indexado a la inflación, por tanto el ingreso de los empleados del sector público y privado queda seriamente afectado”.
