El exabogado de Donald Trump juró en una ceremonia privada en el Despacho Oval. Su nombramiento llega tras una polémica por su papel en el Departamento de Justicia.
Todd Blanche juró este lunes 10 de agosto como nuevo fiscal general de Estados Unidos en una ceremonia privada en el Despacho Oval de la Casa Blanca, con la presencia de Donald Trump.
Un nombramiento ligado a Trump
Blanche fue abogado personal del presidente y también exsubsecretario del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Karoline Leavitt le dedicó un mensaje en X en el que lo felicitó como “un gran abogado y a una persona aún mejor”, acompañado de un breve video del nombramiento oficial.
En ese acto también aparecieron varios miembros del equipo del republicano, entre ellos el vicepresidente, JD Vance.
De fiscal a defensor en casos de alto perfil
Nacido en Denver, Colorado, en 1974, Blanche desarrolló su carrera como fiscal en el Distrito Sur de Nueva York y luego como defensor en casos de alto perfil.
Representó a Trump en el juicio de Nueva York por los pagos irregulares a la actriz porno Stormy Daniels durante la campaña electoral de 2016. También integró su equipo legal en los casos federales por el manejo de documentos clasificados y por los intentos de revertir el resultado de las elecciones de 2020.
Una confirmación atravesada por críticas
Como segundo del Departamento de Justicia, estuvo involucrado en la desclasificación de miles de archivos del caso de Jeffrey Epstein, un episodio que le costó el puesto a Pam Bondi.
Su nominación enfrentó resistencia en el Comité Judicial del Senado después de que anunciara la creación de un fondo de unos 1.800 millones de dólares para compensar a personas que, según el Gobierno de Trump, fueron objeto de una persecución judicial injusta durante la administración de Joe Biden, incluidos los protagonistas del asalto al Capitolio de 2021.
Los republicanos John Cornyn y Thom Tillis bloquearon su nombramiento hasta que Blanche anuló la creación de ese fondo. Los demócratas, por su parte, votaron casi de forma unánime en contra y lo acusaron de socavar la independencia del Departamento de Justicia y ponerlo al servicio de los intereses de Trump.