Delcy Rodríguez admitió este martes 29 de septiembre que la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia fue «mal aplicada» y usada de forma abusiva, al tiempo que pidió reformarla durante un acto con caficultores en el estado Portuguesa.

Una admisión pública sobre el uso de la norma

«Lamentablemente fue mal aplicada, se hizo un uso abusivo de esa ley», afirmó Rodríguez, al referirse a una norma aprobada en 2017 y que durante la misma jornada solicitó reformar.

La dirigente chavista defendió, sin embargo, los principios de la ley y llamó a «sustituir el odio por el amor» y «la intolerancia por la convivencia».

«Yo creo en los principios de esa ley, el principio de la tolerancia, el principio del amor (…) que no se imponga el odio, sino que podamos convivir», sostuvo.

La reforma que pidió y el alcance de la ley

Este martes 29, a través de una carta publicada en su Telegram y fechada el lunes 28, Rodríguez afirmó que la reforma solicitada busca «avanzar en la despenalización de las conductas previstas» en la norma, como parte de acciones para «transformar el sistema de justicia penal» y «favorecer el reencuentro y convivencia democrática» en Venezuela.

La ley fue aprobada en noviembre de 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente, instalada ese año en paralelo a la AN mayoritariamente opositora, después de meses de crisis política y protestas antigubernamentales.

La legislación establece penas de hasta 20 años de cárcel contra los llamados «delitos de odio» y ha sido cuestionada por defensores de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales, como Espacio Público, que en 2023 denunció que se ha usado como un instrumento «para perseguir a personas por expresiones incómodas o críticas frente a ciertos sectores de poder».

En febrero, Jorge Rodríguez ya había admitido el uso inadecuado de esa normativa y consideró posible una reforma.