En el programa «La Conversa» de la Alianza Rebelde Investiga, el exembajador James Story recomendó a María Corina Machado regresar a Venezuela sin esperar una autorización de la Casa Blanca, argumentando que su regreso podría ser clave para impulsar la recuperación del país.
Retorno sin autorización de EE UU
Story sostuvo que la oposición no debe depender de una posible decisión de la administración de Donald Trump, ya que, según él, la líder opositora es percibida como una figura desestabilizadora para los intereses estadounidenses, sobre todo después de los terremotos del 24 de junio.
Exigencias y plan de recuperación
El diplomático insistió en que Machado debería presentar un plan que coordine la gestión de recursos internacionales, ayude a aliviar la deuda externa y genere confianza para que la comunidad internacional invierta en la reconstrucción. Según Story, «Venezuela le debe a todo el mundo y no tiene la capacidad de pagar las cuentas».
Diferencias internas en la política estadounidense
Story explicó que la cuestión del regreso de Machado ha generado tensiones dentro del gobierno de EE UU, entre el subsecretario de Estado Chris Landau, el senador Marco Rubio y el propio presidente Trump, quienes no saben cómo manejar una posible inestabilidad en Venezuela.
Presión limitada sobre el gobierno de Delcy Rodríguez
Aunque EE UU mantiene una presencia militar significativa en territorio venezolano, Story criticó la falta de presión concreta sobre el gobierno de Delcy Rodríguez, señalando la existencia de 400 presos políticos y la ausencia de demandas claras más allá de acuerdos petroleros.
Evitar una dictadura rentable
El exembajador advirtió que EE UU debe impedir que el actual régimen se convierta en un sistema económicamente lucrativo que refuerce la represión, y sostuvo que figuras como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López o Tareck William Saab no deben participar en la restauración democrática.
Recuperación integral y fases simultáneas
Para Story, la salida de la crisis venezolana requiere atender simultáneamente los ámbitos político, institucional, económico y de servicios públicos, retomando la fase uno del plan de tres fases de EE UU: estabilización, recuperación económica y transición.
