La organización internacional Human Rights Watch (HRW) aseguró al concluir una visita de cinco días que observa una pausa en la represión que ha afectado al país durante las últimas dos décadas. Federico Borello, subdirector ejecutivo de la entidad, indicó que la delegación sostuvo encuentros sin restricciones con diversos sectores políticos y sociales de la nación.
Exigencias de reformas estructurales y libertad
Durante su balance ante los medios, el directivo subrayó que los ciudadanos perciben un ambiente de mayor libertad, aunque advirtió que estos avances no son sostenibles sin reformas estructurales sólidas. HRW recordó que, si bien se han excarcelado más de 900 personas, todavía quedan decenas de detenidos en los centros de reclusión.
Peticiones sobre centros de reclusión y leyes
Entre las solicitudes formales planteadas por la delegación figura el cierre de la cárcel El Rodeo I, situada en el estado Miranda, así como el cese de las operaciones en centros de detención clandestina. Asimismo, la organización exigió el levantamiento de la censura en medios de comunicación, la restitución de derechos políticos a dirigentes opositores y la modificación o derogación de normativas utilizadas contra la disidencia, tales como la ley contra el odio y la regulación de organizaciones no gubernamentales.
Tras haber sido expulsada del territorio venezolano en 2008 bajo la administración de Hugo Chávez, HRW anticipó que mantendrá visitas regulares al país a partir de esta nueva etapa institucional.