Representantes de ocho partidos de la Plataforma Unitaria Democrática mantuvieron un encuentro de trabajo con una delegación de Human Rights Watch en el país, a la que entregaron una lista actualizada de los presos políticos detenidos en territorio nacional y expusieron denuncias sobre la persecución sistemática contra dirigentes y miembros de la sociedad civil.

La coalición opositora calificó la cita como una productiva reunión de trabajo para exponer de manera directa la situación de los derechos humanos y la realidad que enfrentan las personas privadas de libertad por motivos políticos. En el intercambio también participaron ciudadanos excarcelados, quienes detallaron los patrones de amedrentamiento aplicados contra el liderazgo opositor.

Estas denuncias se consignan mientras el Foro Penal contabiliza 344 presos políticos en Venezuela tras sumar 16 nuevos casos a su registro más reciente, de los cuales 32 corresponden a ciudadanos extranjeros o con doble nacionalidad.

El retorno de Human Rights Watch tras 18 años

La delegación internacional que recibió los expedientes estuvo integrada por Federico Borello, subdirector ejecutivo y director de programas, junto con Juanita Goebertus, responsable de la División de las Américas, además de otros funcionarios y directivos de los partidos de la oposición.

Esta misión marca el regreso oficial de Human Rights Watch al país después de 18 años de ausencia. La organización no realizaba una visita formal desde 2008, año en que el entonces director para las Américas, José Miguel Vivanco, fue expulsado por orden de Hugo Chávez.

Agenda de encuentros con diversos sectores

El diálogo con la oposición se concretó el mismo día en que la comitiva de Human Rights Watch sostuvo una reunión en Caracas con Delcy Rodríguez. Voceros oficiales informaron que dicho encuentro giró en torno a garantías fundamentales, en el marco de las gestiones gubernamentales para promover la pluralidad política.

Las reuniones con organizaciones internacionales ocurren en paralelo a un segundo ciclo de conversaciones impulsado por diversos sectores con el respaldo de Estados Unidos, un proceso donde se discuten materias como las libertades civiles, la expresión y las garantías políticas.