Erasmo José Bolívar recuperó su libertad el 19 de mayo de 2026, después de pasar 23 años preso por su vinculación con los hechos de abril de 2002. Tenía 51 años cuando salió de prisión, tras una condena de 30 años dictada en 2009.

De La Guaira a la Policía Metropolitana de Caracas

Nació en La Guaira en 1975, en una familia humilde y trabajadora. En el año 2000 ingresó en la Policía Metropolitana de Caracas y, según los antecedentes biográficos disponibles, también cumplía funciones como paramédico.

Su vida cambió en abril de 2002. El 11 de ese mes, mientras se desarrollaban los acontecimientos que sacudieron al país, se encontraba prestando servicio en una ambulancia y auxiliando a personas heridas.

El 19 de abril de 2003 fue detenido. Seis años más tarde, en 2009, recibió una condena de 30 años de prisión por su vinculación con esos hechos.

Dos décadas de encierro entre Ramo Verde y Lara

Durante esos años permaneció privado de libertad en distintos centros penitenciarios venezolanos, entre ellos Ramo Verde y la cárcel de Fénix, en el estado Lara. La prisión prolongó una etapa de su vida que comenzó cuando todavía era un hombre joven y terminó con una excarcelación ya entrada la madurez.

La historia de Bolívar también estuvo marcada por el tiempo fuera de la celda: hijos que crecieron, familias que envejecieron y años que no regresan. Su salida de prisión cerró un ciclo de más de dos décadas, pero no borra el daño acumulado por el encierro.

La libertad llegó con una medida humanitaria

El 19 de mayo de 2026, Erasmo José Bolívar salió de prisión mediante una medida humanitaria. Después de 23 años preso, dejó atrás la cárcel con una vida muy distinta a la que había empezado a construir antes de su detención.

Salir en libertad, en su caso, no significó volver al punto de partida. Significó enfrentarse a un país cambiado, a vínculos interrumpidos por años y a la tarea de reconstruir una rutina que quedó suspendida desde 2003.