El gobierno de Estados Unidos manifestó su expectativa de que el retorno de diversos actores políticos a Venezuela contribuya de manera efectiva al proceso de transición democrática. Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado, subrayó durante un encuentro con medios internacionales que Washington observa con atención los avances en este ámbito, destacando que el regreso de figuras públicas al país es un elemento que esperan ver consolidado.

Condiciones para procesos electorales sostenibles

Al ser consultado sobre la hoja de ruta electoral, el funcionario estadounidense enfatizó que el objetivo de su país no es solo la celebración de comicios, sino la garantía de elecciones duraderas que fortalezcan la institucionalidad republicana. Para alcanzar este estándar, Pigott enumeró tres pilares fundamentales que deben cumplirse en el contexto venezolano:

  • La capacidad de los partidos de oposición para organizarse sin restricciones.
  • La existencia de una prensa libre capaz de realizar la cobertura informativa de los procesos.
  • La implementación de una infraestructura técnica que permita celebrar elecciones y contabilizar los votos de forma confiable.

Aunque reconoció que aún resta una labor significativa por realizar, el portavoz se mostró optimista al contrastar el panorama actual con la situación del país hace un año, asegurando que se han registrado progresos tangibles en el camino hacia una solución política.

El papel del sector petrolero en la apertura

En cuanto a la dinámica económica, el Departamento de Estado señaló que el sector petrolero puede funcionar como un catalizador para la transición. Según Pigott, la participación de empresas privadas en la industria energética es una vía que permite que los ingresos generados beneficien directamente a la población, alejándose de los esquemas de gestión centralizada.